La cannabis se debería despenalizar según su uso. Si bien se prioriza la lucha del uso medicinal por haber una urgencia de salud, no dejan de ser muy importantes las libertades personales.
Una adulta debería poder escoger si quiere fumar un cigarrillo de cannabis -que es lo mismo a decir marihuana- o tomarse unas copas. La educación es la clave, hay que hablar con menores para explicarles que no deben de fumar, que su cerebro está en desarrollo, que hay muchas sustancias que no deben de usar: drogas lícitas e ilícitas.