¿Se han puesto a pensar que los sectores prohibicionistas, conservadores, retardatarios, antiderechos y otros de como estos, suelen inventar estigmas ridículos contra las poblaciones históricamente vulneradas y vulnerables?
Para el padre de la microsociología, Erving Goffman (1980), el estigma reduce las posibilidades de desarrollo personal de las y los miembros de un grupo, al categorizarlos (las) bajo atributos negativos[1]. Esas características muchas veces son inexistentes, las cuales vienen solo de la visión reduccionista, limitada y esquizofrénicamente moral de quienes se oponen a la investigación, la evidencia y el ejercicio de los derechos universales que ontológicamente pertenecerían a todas y todos.